Tras la instalación de la primera escotilla en el barco hundido en el canal Yal, frente al sector de Pilpilehue, en la comuna de Chonchi, y con la apertura de un orificio en uno de los estanques que transportaban salmones, los técnicos y especialistas pudieron por primera vez, luego de casi 20 días, ventilar la acumulación de ácido sulfhídrico, disipando el riesgo de intoxicación de los trabajadores.

Con esto, se pudo comprobar que el gran temor de los vecinos del sector –la eventual explosión de la nave y la posterior afectación de los lugareños-, nunca fue una posibilidad cierta, dada las características del accidente.

El seremi del Medio Ambiente, Jorge Pasminio, confirmó que las primeras imágenes obtenidas del contenedor abierto dan cuenta que los salmones estarían en mejores condiciones a las que se pensaba, lo que facilitaría su tratamiento.

El gobernador provincial de Chiloé, René Garcés, criticó las versiones que circulan por redes sociales que señalaban a su juicio, acerca de una “bomba de tiempo”, ante una eventual explosión del barco.

La presidenta de la comunidad indígena Ñancul de Pilpilehue, Patricia Cárdenas, expresó su satisfacción y conformidad sobre las últimas novedades de los trabajos en el barco que las autoridades le han presentado personalmente.

Continuando con el Plan que fue visado por los entes competentes, las autoridades confirmaron que dentro de las próximas horas se concretará la instalación final de una segunda escotilla y posteriormente se dará comienzo al esperado retiro de los residuos industriales.

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