
El Papa dijo este miércoles al Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que se considera “hijo de una familia de inmigrantes” y que estos construyeron “en gran medida” ese país en su discurso en la bienvenida oficial ofrecida en la Casa Blanca.
Francisco se calificó a sí mismo de “hermano” de Estados Unidos y adelantó que en su intervención este jueves ante el Congreso alentará a sus gobernantes a guiar al país “con fidelidad a sus principios fundadores”.
Francisco explicó a Obama que los católicos estadounidenses “están comprometidos en construir una sociedad verdaderamente tolerante e inclusiva, en la salvaguarda de los derechos de las personas y las comunidades y en el rechazo a cualquier forma de discriminación injusta”.
E indicó que están preocupados por el hecho de que, en sus “esfuerzos por construir una sociedad justa” queden respetadas sus “inquietudes más profundas y su derecho a la libertad religiosa”.




