
En Chiloé, atender una emergencia implica mucho más que movilizar una ambulancia. La geografía del archipiélago, la distancia entre las localidades y las particularidades de los sectores insulares hacen que la coordinación entre la comunidad y los equipos de salud sea fundamental para entregar una respuesta oportuna.
Con esta mirada territorial, SAMU Chiloé participó en una jornada de coordinación y vinculación con la comunidad de Quemchi y sectores insulares, generando un espacio de diálogo con funcionarios del Servicio de Urgencia Rural (SUR), representantes de postas de salud, dirigentes y habitantes de la comuna y de islas cercanas.
La actividad permitió acercar a la ciudadanía el trabajo que desarrolla la red de atención prehospitalaria, explicando cómo se reciben las llamadas al 131, de qué manera se evalúa cada emergencia y cómo el Subcentro de Regulación y Despacho coordina los recursos disponibles para responder a las distintas necesidades de salud.
Uno de los principales temas abordados durante el encuentro fue el uso adecuado del número de emergencias 131, destacando que la información que entrega quien solicita ayuda es un elemento esencial para que los equipos de regulación puedan evaluar la situación y determinar la respuesta más apropiada.
Al respecto, el jefe provincial de SAMU Chiloé, Sebastián Schmölz, llamó a facilitar la información que permite gestionar el rescate con preguntas cómo: ¿Qué ocurrió?, ¿Dónde está la persona?, ¿Qué síntomas presenta?, ¿Existe riesgo vital?, antecedentes que permiten orientar la atención y coordinar los recursos disponibles, especialmente en una provincia donde las condiciones geográficas pueden representar desafíos adicionales para el traslado y la asistencia.
Por ello, SAMU Chiloé enfatizó que mantener despejadas las líneas de emergencia y utilizar responsablemente este número contribuye a que las personas que realmente necesitan atención urgente puedan recibirla oportunamente.
La jornada también permitió abordar el uso responsable de las ambulancias, vehículos asistenciales que cumplen un papel esencial en la atención de emergencias y que, al mismo tiempo, constituyen recursos limitados.
En la provincia de Chiloé, la red debe responder a comunidades urbanas, rurales e insulares donde la disponibilidad de estos recursos es especialmente relevante. Por ello, se reforzó la importancia de solicitar una ambulancia cuando existe una situación que requiere atención prehospitalaria y traslado asistencial, entregando al 131 información clara que permita evaluar cada caso.
Pero más allá de la información técnica, el encuentro permitió escuchar las inquietudes, experiencias y necesidades de los habitantes de Quemchi y de las comunidades insulares, reconociendo las particularidades que enfrentan las personas que viven en sectores apartados.
El jefe provincial de SAMU Chiloé, Sebastián Schmölz, destacó que el trabajo con las comunidades es parte fundamental del fortalecimiento de la red de urgencia:“En Chiloé sabemos que una emergencia puede ocurrir en cualquier lugar, también en nuestras islas y sectores más apartados. Por eso es tan importante que la comunidad conozca cómo funciona SAMU, cómo solicitar ayuda a través del 131 y qué información necesitamos para activar una respuesta adecuada”.
El profesional agregó que: “la atención prehospitalaria no comienza solamente cuando llega una ambulancia. Comienza desde el momento en que una persona solicita ayuda y se establece la coordinación con nuestros equipos. Educar, escuchar y trabajar junto a las comunidades nos permite fortalecer esa respuesta y cuidar los recursos que tenemos disponibles para quienes más los necesitan”.
Desde SAMU Chiloé reiteraron el llamado a la comunidad a utilizar responsablemente el 131, entregar información precisa durante la llamada y comprender que el buen uso de los recursos asistenciales contribuye a mantener la capacidad de respuesta ante las emergencias que se presentan en la provincia.
En un archipiélago donde cada territorio tiene sus propias particularidades, fortalecer la coordinación entre la comunidad y los equipos de salud es también una forma de cuidar la vida.





